La Vida

sábado, 18 de julio de 2009

EL CAFÉ DE LA MAÑANA...


Es temprano, muy temprano, está amaneciendo. En la calle, voces de los que se resisten a que se acabe la noche. Uno que se tambalea, va solo, es joven, con premeditación y alevosía que no con nocturnidad... mira hacia un lado, hacia al otro, hacia atrás, y... ¡zas! tira una valla metálica que protege unas obras de la calle... vuelta de nuevo a echar las ojeadas, y.... ¡plaf! otra valla al suelo, con el ruido estrepitoso que conlleva el acto, y... ¡plaf! ¡plaf! ¡plaf! hasta tumbarlas todas. Mientras lo observo, pienso ¡qué cosas hace el alcohol! y él, el tumba vallas, sigue su camino tambaleante...

Enciendo el ordenador, y veo unas fotos que me envió mi querida Mira ayer tarde. Son unas fotografías que nos hizo en casa de mi madre este invierno...

Preparo el desayuno, y mientras me lo tomo, el día va clareando. De vez en cuando echo una miradita a la foto de mamá y yo, que he dejado en la pantalla... y mi mente se pone en marcha... recuerdos, vivencias...

Un sorbito de café...¡qué rico! Me encanta el cafelito del desayuno, me gusta desayunar... es la comida del día que más agradezco y disfruto. Me gusta hacerlo con calma, sin prisas, saboreando todo, el café con soja, el día que comienza, los pensamientos y sentimientos que acuden...

Se escuchan pajaritos trinar, gorriones, su canto alegra mi corazón. Es algo bien especial lo que me ocurre cuando los oigo; primero es con mi oído externo, pero enseguida los escucho con todo mi Ser. Tienen la virtud de ponerme automáticamente en estado meditativo... los escucho dentro de mí, su trino y yo, somos uno... esto me llena de una profunda paz y bienestar.

También escucho a las gaviotas... con ellas me sucede algo diferente, ellas me trasladan, si, pero... es como si me llevasen en volandas sobre el mar. Sus graznidos me hablan de mar, de sal y arena... de aire, de libertad...

Otro sorbito de café con soja... otra ojeada a la foto de mi mamá y yo... El sol ya entra por la ventana... calienta. El mar está calmo ¡qué bonita es la Ría de Vigo! Mi corazón canta: "Miña nai, miña naiciña, como miña nai, ninguna, que me quentou a cariña co calorciño da sua..."* Ella, mi mamá, me la cantaba cuando yo era pequeña... Ayer, se la canté yo en el hospital; si, mi madre está hospitalizada por segunda vez en el plazo de un mes... La cosa no pinta bien, no.

Tomo conciencia del momento y... ¡qué bueno el cafelito y la tostada de pan con aceite de oliva virgen! Veo la foto, y nuevamente me abstraigo, escucho los pajaritos... los recuerdos se entremezclan, de cuando yo era pequeña, y de cuando nació mi hija... de su primer baño después de salir del hospital, se lo dio mi madre ¿quien sino? Ella me enseñó cómo hacerlo durante los tres primeros días...

La calle despierta, circulan los coches, el ruido de las persianas metálicas anuncian la apertura de los negocios...

Recuerdo que ayer encontré una carta que mi hija me escribió desde Santiago de Compostela cuando estaba en cuarto de carrera, Ciencias Políticas. Entre otras cosas, decía cuanto nos echaba de menos, sobre todo los desayunos y las conversaciones "insulsas" que manteníamos. Aaaaaaah los desayunos... por eso me gustan tanto; y también decía textualmente:
"No sabes la ilusión que me hace cada vez que llegas de sorpresa! ¡Madre no hay más que una! Aunque también eres mi amiga. Un beso" **
Otra mirada a la foto del ordenador.. me siento en paz, estoy en calma.. siento amor infinito e incondicional hacia mi madre que me dio la vida y hacia mi hija a quien se la di yo...

Ali Montero, dejó este comentario en mi anterior post y por su importancia, lo transcribo:

"Hola María, la empatía es parte de la inteligencia emocional que desgraciadamente no mucho solemos utilizar.
Nos pasa también con nuestros padres...Incluso he recibido comentarios como "yo no pedí venir"....y quien es capaz de juzgar, criticar a quienes nos dieron la vida, quiere decir que no somos capaces de "tomar" lo que ellos en vida nos dan....y eso repercute en nuestra vida laboral, social, emocional y afectiva....
También lo dejo, humildemente, como un pensamiento..."

¡Gracias Ali, muchas gracias!

Mi marido y mi perro entran a saludarme, ya están en pie... es sábado, la vida es bonita... qué bonita a pesar de los pesares...

¡Qué vida esta, María! me dijo ayer mi mamá...


* Canción de cuna gallega: "Mi madre, mi mamaíta, como mi mamá no hay ninguna, que me calentó la carita, con el calorcito de la suya".
** Hacía dos días que había ido a visitarla por sorpresa, siempre que podía lo hacía. De aquella, aún no teníamos teléfonos móviles y por eso era sorpresa.




Foto: (Mi mamá y yo este invierno)

4 comentarios:

Silvia García dijo...

Nada María, solo que una vez más logras con esto que has contado, que es tan tuyo, tan íntimo, que el corazón de los que te leemos se expanda porque se llena del amor y paz que tu trasmites, y siente los ojos húmedos por la emoción.

Comparto contigo que el desayuno es la mejor de las comidas, yo tomo mates con tostadas y jugo de fruta, (esto es para que lo vayas sabiendo cuando te visite.)
Espero que tu mamá se recupere, están hermosas las dos en la foto.

Te deseo desde la más profundo de mi corazón que el Señor siempre mantenga viva en ti la llama del AMOR, porque tú tienes toda la capacidad de poder darlo.

Abrazos desde el alma
Silvia

okaza carlita dijo...

Qué difícil. Yo te confieso y es muy duro, que no siento eso por mi mamá, mas tengo una mamá por la que si lo siento. Mi tía, y ahora tiene su herpes ocular activada y está perdiendo la visibilidad en uno de sus ojos. Eso me lastima, ella es costurera...¿imaginas?
La amo tanto y no sé cómo ayudarla.
Queriéndola.
Creo que eso es.
Unha aperta!

Gizela dijo...

Lindo post María
Estoy haciendo lo mismo, sorbo mi café y te leo.
Las mañanas son también muy especiales para mi.
Tengo trinos de mis pájaros, pero me faltan tus gaviotas, para llevar en vuelo mi imaginación

Efectos del alcohol?
No sé María..
Creo que es rabia, contra sí mismos, el alcohol, solo los envalentona.
Que pases un super lindo fin domingo
Besotes

Mira_azevedo dijo...

¡Que nenas guapas, verdad ¡ ..rs

Despertar temprano y ve el día a nascer es un regalo
E con elle el cuidado que Abba tiene con sus hijos.
Gracias por compartir eses momentos tan especiales.


Un abrazo