La Vida

lunes, 19 de abril de 2010

LOS CÍRCULOS Y ALI MONTERO


"Orad, unid corazones,
formar el círculo Divino,
el Aro Sagrado de la humanidad..."

Hace un tiempo que vengo pensando en hacer una entrada sobre los círculos y su poder.

Círculos de oración, de palabra, de meditación, de sanación, de mujeres...

Los círculos son especiales, en ellos se genera una gran energía.

Frente a mi casa hay un parque infantil, yo diría que es el más concurrido del centro de mi ciudad. Niños, padres y sobre todo abuelos, forman un grupo ruidoso, alegre. A mi me gusta observarlos desde mi ventana, sólo hay dos árboles, bajo los que se cobijan cuando hace sol los adultos, mientras los niños se divierten de acá para allá, en los distintos juegos: caballitos, columpios, toboganes...

Todos esos juegos de alguna manera son individuales, sólo uno puede subir por la escalera del tobogán y tirarse por él; sólo uno puede subirse al columpio de cada vez...

Hace poco más de un mes ampliaron el parque, falta hacía, y pusieron más columpios, toboganes nuevos, otros juegos.

Una mañana estando en casa con la ventana abierta, un griterío más grande de lo habitual provenía del parque, con curiosidad me asomé a ver qué sucedía: habían puesto un nuevo juego, un Círculo, si, un enorme círculo, sin más, al que podían subirse un motón de chiquillos. El juego no tiene ninguna ciencia, es de lo más simple, todos se sientan sobre él y lo hacen girar; por un lado está más alto y por otro más bajo. Todos colaboran en hacerlo girar, todos a una suben sus piernas en cuanto gira... Todos gritan, todos ríen, muchos caen... y vuelta a subir.

Desde ese día, pareciera que en el parque no hay otro juego, todos están fascinados con el círculo. Los pequeños, los no tan pequeños y por las noches de fin de semana los jóvenes, se divierten de lo lindo con el Círculo.

¿Qué tiene ese juego que tanto atrae? Además de lo novedoso, cierto, tiene que no se juega sólo, que muchos otros pueden hacerlo juntos, el círculo une... Este sábado observé cómo varios niños pequeñitos jugaban sobre él cuando uno de ellos se cayó y se puso a llorar; me emocionó ver como poco a poco los demás niños fueron bajando y acercándose a él trataban de consolarle.

Este Círculo tiene poder, me dije, muchas veces se caen niños al correr, o del columpio, y en raras ocasiones los niños que están en otros juegos reparan en ello.

Esta tarde, me pasé por el blog PUNTO APARTE de Alicia Montero, mi querida amiga-hermana del alma Ali, y cual fue mi sorpresa que en su última entrada hablaba sobre los Círculos ¿sincronías? Como siempre, fantástica, así que con su permiso (se lo he pedido), transcribo su entrada para compartirla, a la vez que os sugiero paséis por sus maravillosos blogs, pues están llenos de sensibilidad, buen gusto y sabiduría, que ella comparte con generosidad.

MUJERES ESPIRITUALES

De mi última experiencia vivida en Trieste, Italia, recibí el llamado imperioso de formar círculos con la familia, los vecinos, los amigos, en los centros de enseñanzas, en los trabajos, en los hospitales, en las cárceles, etc.…

Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres más fuerza.
Estos encuentros son instancias de confraternidad donde nos sentimos “parte de algo mayor”, donde nos podemos mirar las caras, sentirnos contenidos, y en esta especial sinergia que ahí se produce, nos transmitimos el amor que nos habita.
Hace muchos años que el hombre se siente solo, y lo único que desea es sentirse amado, sin embargo por las necesidades egoístas que hemos creado, hemos demostramos todo lo contrario.
Hoy mencionaré a dos reconocidas mujeres que nos recuerdan la importancia de ser mujer hoy y nuestra relevancia en los momentos actuales.
No deseo dar la impresión que excluyo el hombre, por el contrario, cada uno en su lugar hoy, cada uno desde su 50% en la unión.

“Dentro de toda mujer alienta una vida secreta, una fuerza poderosa llena de buenos instintos, creatividad y sabiduría. Es la mujer Salvaje, una especie en peligro de extinción debido a los constantes esfuerzos de la sociedad por “civilizar” a las mujeres y constreñirlas a los rígidos papeles que anulan su esencia instintiva.
Esta mujer salvaje pertenece a todas las mujeres, para encontrarla, las mujeres deben regresar a su vida instintiva, a sus más profundos conocimientos. Permitamos a la mujer salvaje que vuelva a cantar en nuestros huesos. Cubrámonos con el verdadero manto del poderoso instinto y la sabiduría. Penetremos en los territorios síquicos que antaño nos pertenecieron, desenrollemos las vendas, preparemos la medicina.
Regresemos ahora mismo como mujeres que aúllan, se ríen y cantan las alabanzas de Aquella que tanto nos ama.”

Clarissa Pinkola Estés - Mujeres que corren con lobos.

Lo propio hace Jean Shinoda Bolen, quien ofrecía a las mujeres una forma activa desde sus círculos locales, lanzando una persuasiva llamada a las mujeres de todo el mundo para salvar el planeta, la sociedad, la economía, las estructuras familiares, con ellos, salvarse a si mismas, mediante la acción.

Basta con que las mujeres del mundo entero dejen actuar al amor que existe en ellas en este momento crítico de la historia para cambiar el rumbo.
Nos dice: “Un círculo digno de confianza tiene un centro espiritual, un respeto hacia los límites y una poderosa capacidad de transformar a las mujeres que lo constituyen.”
Cuando uno está sentado en círculo y en silencio se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador. Guardamos silencio, contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito.
La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos interconectados y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo.

Estamos llenas de recursos poderosísimos a los que no prestamos atención, como por ejemplo el conocimiento intuitivo. Estos conocimientos se pueden desarrollar en los círculos.

Gracias querida Ali por tu enorme generosidad y por todo lo que aprendo contigo.

5 comentarios:

Alimontero dijo...

Linda María....gracias por tu corazón grande y noble, por tu generosidad a toda prueba....

Nosotras estamos conectadas a nivel energético, por eso nos sucede esto de la sincronía... y ya va mas de una vez...;-)

Formar tambien círculos mixtos, con niños...preguntándoles como les gustaria vivir....con adultos, y asi...
Es maravilloso....!

gracias y seguimos juntas!!

besos,

Ali

Gizela dijo...

Es que la vida es circular
El mundo es un circulo.
El corazón también.
Debe ser por eso que en circulo, desprendemos tantas energías bonitas.
Besotessssss

Estrella Altair dijo...

Lo creo sinceramente, Maria Durga... es real, lo percibo, las mujeres somos capaces de trabar círculos profundos, diferentes, sanadores, si no perdemos nuestra esencia misma, la mas intima,

.. y estoy de acuerdo cuando mi hija era pequeña... le encantaba jugar en circulos, habia un columpio circular que lo llamaba el mareon y se montaban 5 o 6 y eran felices.

..y cuando uno tiene circulos de amigos, de trabajo, de luz, de intimidad... es cuando siente, que lo que lleva dentro sale fuera y puede de verdad tener una felicidad plena.

Me encantó el artículo, tiene sensibilidad y camino para investigar y conocer mas del tema que es lo que voy a hacer.

Gracias por compartirlo..

Un abrazo en circulo contigo y con tu gente, que seguro que es tan lúcida y atractiva como tu..

Besos y abrazos

arianna dijo...

Querida Maria, me ha gustado mucho lo que explicas sobre el parque , los niños, tú observando desde dentro, desde tu ventana y desde tu corazón
sobre los círculos es verdad lo que comentas, se crea una energía especial, hoy sin ir más lejos al terminar las clases de yoga-meditación, nos unimos en círculo para hacer una rueda de energía, es asombroso lo que allí se percibe, somos uno, las personalidades quedan fuera, hay mucha sincronicidad
Respecto al blog de Ali y sus entrada, me parecen geniales, lo visitaré despacio, la entrada de hoy en tu blog me ha parecido increible, he de leerla más despacio y el libro que menciona voy tras él hace tiempo, espero encontrarlo
muchas gracias a las dos, por formar ese círculo de amor y generosidad
Recibe un cálido abrazo

Silvia García dijo...

María querida, gracias por estar en este círculo.
Lo que se crea es maravilloso.
Todo el Tai Chi es circular, también en el Chi Kung, experimento esto y trato de inculcarlo en mis alumnas.
Y que decir de Ali, ya estoy preparando mi viaje a Bs. As. para cuando ella venga para poder abrazarla.
Ya te escribire por tu mail
Abrazos apretados, circulares desde el alma
Silvia